Aquí os presento una canción de lo más romántica cantada a cappella por The Klein Four, un grupo de geeks estudiantes de matemáticas de la Northwestern University. Cada día me soprendo más encontrando frikadas como esta… Simplemente genial.
El camino del amor nunca es suave
Pero es mío es continuo para ti
Tú eres la cota superior en las series de mi corazón
Eres mi Axioma de Elección, sabes que es verdadero.
Pero últimamente nuestra relación no está tan bien definida
Y yo no tengo tu función exacta
Voy a probar mi proposición y estoy seguro de que hallarás
Que somos un grupo simple finito de orden dos
Estoy perdiendo mi identidad
Estoy obteniendo tensores cada día
Y sin pérdida de generalidad
Voy a suponer que tú sientes lo mismo
Dado que cada vez que te veo, simplemente sacas cociente
La imagen fiel que he mapeado en mí
Pero cuando estamos inyectivos (uno a uno) verás lo que hay en mí
Porque somos un grupo simple finito de orden dos
Nuestro equivalencia se mantuvo estable,
Un lazo de amor asentado profundamente
Pero entonces introdujiste una discontinuidad entre nuestras dos formas
Ahora todo se ha complejizado
Cuando nos conocimos, nos hicimos simplemente conexos
Mi corazon está abierto pero es demasiado denso
Nuestro grafo ya estaba dirigido
a tener un límite finito, en algún sentido
Vivo en el nucleo de una función de rango uno
Desde mi dominio, la imagen parece tan deprimente,
Porque todo lo que veo son ceros, es una trampa cruel
Pero somos un grupo simple finito de orden dos
No soy el operador más suave de mi clase,
pero somos imagenes, yo y tú,
Asi que apliquemos los operadores de olvido al pasado
Y seamos un grupo simple finito, seamos un grupo simple finito
Seamos un grupo simple finito de orden dos
(Otro: “¿Por qué no de orden tres?”)
He demostrado ahora mi proposición, como puedes comprobar,
Seamos ambos asociativos y libres
Y como corolario: Esto demuestra que tú y yo somos
puramente inseparables. Q. E. D


